Carlos Cabrera

* 1962

  • Incluso cuando trabajé en la prensa oficial, pues constantemente la intromisión del poder, de la seguridad del Estado y de otros factores, como dicen allí, eh entrometiéndose en el trabajo profesional, porque no comparten visiones, es decir, piensan que uno debe escribir al dictado. Y en el caso de la prensa oficial, uno lo puede entender, pues en definitiva la pagan ellos, lo cual un periodista oficial, aunque tenga un pensamiento diferente, no es más que un asalariado de ellos. Pero sin embargo, no comprenden que cuando uno trabaja para otros, pues eh el que paga es el que decide los contenidos editoriales. Y bueno, ha habido amigos que fueron presos, que fueron detenidos, eh tanto por circunstancias políticas como por delitos eh comunes. Y aunque yo no padecí la mayoría de las limitaciones materiales que padeció el resto de la población, pero sí las veía, ¿no? Veía a la gente eh amontonándose en las paradas de guagua, veía a la gente mal vestida, eh prácticamente sin calzado, en diferentes etapas, ¿eh? Porque no es solo la crisis económica de los 90. Y y veía a la gente eh carente de todo. Eh mira, yo recuerdo una noche que acompañé a mi padre a la boda de un compañero suyo y la estábamos pasando muy bien hasta que uno de los chóferes dijo: "No, es que yo no puedo beber porque tengo que llevar a Carlitos al aeropuerto, que coge el vuelo para Panamá mañana y sigue a Venezuela". Yo era un adolescente, es decir, yo no iba como funcionario ni a nada de eso, iba a reencontrarme con mi madre. Y aquello cambió el clima de la... todo el mundo me empezó a mirar con interés, con con una cierta envidia también algunos, tal, pero sobre todo con interés, ¿no? Y entonces, eso de estar siempre siendo el distinto, siendo el diferente, pues no deja de afectarte, claro.

  • Bueno, el presente muy negro. Hay un desfallecimiento general del Estado, es un Estado fallido, y eso en un país como Cuba es grave porque obligaron a la gente a depender para todo del Estado, por lo menos hasta la crisis económica de los 90. Y después, cuando aparece Chávez en el horizonte político de Fidel Castro, intentan retornar al viejo esquema, aunque ya no lo pudieron conseguir porque Chávez no fue tan generoso como la vieja eh Unión Soviética. Presente preocupante, hay personas que mueren de enfermedades curables, hay cientos de personas sin servicios de agua potable, sin electricidad, hay casi 1.000 presos políticos, es decir, hay alguien que va a la cárcel porque piensa diferente a los postulados del régimen. En su mayoría jóvenes criados y formados dentro de lo que podríamos llamar el tardocastrismo, ¿no? Porque los presos del 11J son todos jóvenes nacidos en el ya en el en el tardocastrismo. Y el futuro dependerá de la capacidad de los propios cubanos, principalmente de los que están dentro, porque los afuerinos, los emigrados, siempre tenemos un rol secundario en las transiciones de dictadura a democracia, y dependerá del escenario que sean capaces o que seamos capaces de dibujar. Yo, por supuesto, apostaré por un escenario de perdón, pero no olvido, eh y que el país se enrumbe hacia la democracia y la riqueza lo antes posible. Pero claro, eso es un deseo, no está en mis manos y depende, en primer lugar, de los que desgobiernan a Cuba actualmente, que parecen ciegos y sordos a la actual gravedad de la situación.

  • Fueron circunstancias que el gobierno cubano, descontento con el contenido de mis notas, sobre todo los comentarios que hacíamos los fines de semana que nos pedía la redacción central de Madrid, pues decidió retirarme la credencial de corresponsal extranjero acreditado. Y entonces me dieron la opción de irme a la agricultura para reeducarme ideológicamente o de marcharme. Y yo, por supuesto, decidí marcharme. Además, decidí marcharme a España.

  • Yo era contratado local, pero corresponsal adjunto de dos agencias de noticias extranjeras: la española EFE y eh una que teóricamente era italiana, porque tenía su sede central en Roma, IPS, pero realmente era de capital holandés. Y entonces, fue una experiencia profesional importante porque me permitió cubrir eh cómo vivió Cuba el desmoronamiento del campo socialista entonces, es decir, la Unión Soviética y sus satélites, incluida la caída del Muro de Berlín. Y en esa etapa se produjeron cambios vertiginosos, unos para bien, otros para mal, en Cuba y bueno, yo tenía que cubrir todo eso como parte de mi trabajo profesional.

  • Yo tenía la suerte de que mi familia tenía la casa en la playa y entonces siempre, a pesar de que somos una isla, pues los cubanos siempre han idealizado la playa, aunque solo suelen disfrutar de ella julio y agosto. El resto de los meses no eran o no son disfrutables, pero nosotros sí. Nosotros la usábamos casi todo el año, incluso cuando había norte, yo recuerdo que los peces pequeños vienen a la orilla a refugiarse del oleaje y la resaca, y entonces vienen los tiburones y nos entreteníamos en contar las aletas de los tiburones. Y la juventud, dentro del proceso revolucionario, porque mi familia, tanto por parte de madre como por parte de padre, eh militaban en lo que se conoce como la Revolución Cubana, y así. Y tuve la ventaja, gracias al trabajo de mi madre, de viajar y conocer algunos países. O sea que alternaba estancias en Cuba con estancias en el extranjero.

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    Madrid, 29.06.2025

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Carlos Cabrera, Madrid, 2025
Carlos Cabrera, Madrid, 2025
zdroj: Post Bellum

Carlos Cabrera se narodil v roce 1962 v Havaně na Kubě a od roku 1991 žije v Madridu. Na dětství vzpomíná jako na příjemné období spojené s rodinným životem a léty strávenými u moře. Mládí prožil v prostředí rodiny hlásící se ke Kubánské revoluci. Před emigrací pracoval jako zpravodaj zahraničních tiskových agentur EFE a IPS. Ve své práci se věnoval zásadním historickým událostem, jako byl pád Berlínské zdi a rozpad socialistického bloku, i proměnám, jimiž Kuba v té době procházela. Kvůli obsahu jeho textů mu kubánské úřady odebraly novinářskou akreditaci a postavily ho před volbu „převýchovy“ nebo odchodu ze země, což vedlo k jeho emigraci do Španělska. Emigraci považuje za pozitivní a formující zkušenost, která ho definitivně vzdálila jakýmkoli totalitním iluzím. Současnou situaci na Kubě vnímá jako velmi vážnou a popisuje zemi jako selhávající stát poznamenaný nedostatkem a represí. Je přesvědčen, že budoucnost Kuby závisí na samotných Kubáncích, a podporuje přechod k demokracii založený na odpuštění, nikoli však na zapomnění.