Nelson Gandulla Díaz

* 1988

  • “Porque sí es muy cierto que el personal de salud en Cuba se prepara muy bien. Pero yo valoro a un sistema de salud no sólo por el personal. Porque en el sistema de salud también están integradas todas las instituciones, la tecnología, y yo creo que en eso Cuba está muy mal, porque las instituciones no cumplen con los requisitos y hay hospitales que no tienen para parecen un hospital. Y te puedes encontrar muchos equipos diagnósticos que ya están obsoletos. Por eso yo cuestiono que sea una potencia, porque cuando hablas de potencia, no es sólo el personal, si lo preparas muy bien, pero no le das las herramientas que ese personal necesita para diagnosticar. Los últimos años que ejercí en Cuba también fueron muy difíciles para mí como médico, porque tuve que ejercer faltándome de los medicamentos básicos del Programa Nacional de Medicamentos, me faltaban 49 medicamentos, y no te estoy hablando de un ibuprofeno ni de un paracetamol, te estoy hablando de cosas para la hipertensión, para una persona que tuviera cáncer, o para un diabético. Entonces a veces llegaban a la consulta y yo le decía a la enfermera: bueno, aquí lo que tenemos que hacer es poner un vaso de agua con unas hierbitas porque no tenemos que mandarles a los pacientes”.

  • “Al final nunca se sabía dónde iban a para los fondos [de Cenesex]. Un ejemplo: hicimos un cine de debate que había que darles merienda a todos, y nunca se hizo un cine de debate. Fuimos a la policía a dar un taller y usamos tal medio y tal cosa, y nunca se… O sea, que fue una mentira. Pero lo que ya me llenó la copa de agua fue una ola represiva que hubo en el 2013 y 2014 en los sitios de encuentro. Yo estaba con unos activistas haciendo promoción de salud en uno de estos sitios de encuentro, y caímos también en las enredadas. Nos llevaron a todos detenidos. Primero nos ponen en una calle, en una vía pública, donde pasaban trasportes públicos y personas, y nos ponen allí para que todas las personas que pasaban, vieran que hemos hecho algo impropio, algo inmoral. Y ahí nos llevan detenidos en carro a la Primera Unidad de Policía de Cienfuegos, donde nos levantan actas de advertencia por exhibicionismo público, cosa que no era cierta, porque era como un bosquecito, y además nadie estaba haciendo nada. Estábamos entregando condones, lubricantes, panfletos de los derechos de las personas, y de las demás cosas de la comunidad LGTBI”.

  • “Yo, a partir del segundo año de la carrera, ya fui, porque ya mi nombre fue sobresaliendo, y, vaya, había muchas personas que hablaban de mí, inclusive delante de mí, y no me conocían tan bien. Porque la primera vez que yo supe que había un interés por parte de la Seguridad del Estado, yo estaba en una cafetería y viene otra persona que no me conoce a mí y dice que hay un contrarrevolucionario y un gusano aquí en la universidad. Y la gente pregunta y dice: un tal Nelson Gandulla. Pero no sabía que era yo el famoso contrarrevolucionario que estaba en la universidad. Y ahí empiezan las maniobras – sobornar a los profesores para que me desaprobaran sin motivo alguno en mis exámenes, hablaban con mis compañeros de estudio para que me hicieran la vida imposible, para que me hicieran bullying tanto por mis preferencias sexuales como por mi ideología y demás”.

  • “Recuerdo que también cuando empieza la escuela dentro de eso del Período Especial, no tenía mochila para ir a la escuela, y de un saco de nylon me hicieron una mochilita, y noc trozos de tela me pusieron eso de retractores de las llantas de tractores. Marcaban el pie y noc eso una costurera hacía como unas sandalias. Me llevaba todos los aromas y todas las espinas en los pies, porque imagínate en medio de un campo ir a la escuela, tenía que atravesar todas esas cosas. Ahora me dan risa pero son cosas que en el momento eran muy tristes”.

  • Celé nahrávky
  • 1

    Madrid, 05.10.2020

    (audio)
    délka: 47:00
    nahrávka pořízena v rámci projektu Memoria de la Nación Cubana / Memory of the Cuban Nation
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En Cuba hay un dicho: que el comunismo te parte los pies, pero después te regala las muletas

Gandulla Díaz Nelson
Gandulla Díaz Nelson
zdroj: Post Bellum

Nelson Gandulla Díaz nació el 25 de febrero de 1988. Aunque nació en Sancti Spíritus, fue inscrito y se considera de Cienfuegos. Creció en entornos rurales, criado por su madre y su abuela, quienes se esforzaron por brindarle una buena educación. Desde joven percibió que el contexto en el que vivía limitaba sus aspiraciones y su necesidad de cambio. Su vida en Cuba estuvo marcada por un punto de inflexión a partir del cual tomó conciencia de que la realidad del país no coincidía con sus valores ni con el respeto a los derechos fundamentales. Su activismo lo expuso a una represión progresiva que incluyó discriminación, homofobia, acoso universitario, vigilancia, detenciones arbitrarias, prohibiciones de salida del país y amenazas directas contra su vida. Ante el riesgo creciente, y por insistencia de su familia, se vio obligado a emigrar. En 2018 se trasladó a España, donde continúa ejerciendo como médico y mantiene su compromiso como activista por los derechos LGBTI. Reside en Madrid y vive con su pareja. Desde el exilio describe el presente de Cuba como incierto y confuso: reconoce el impacto del acceso a internet en la conciencia social, pero observa un aumento de la represión y una ausencia de voluntad política para un cambio real. Aun así, mantiene la convicción de que el futuro del país depende de la acción conjunta de los cubanos dentro y fuera de la isla para construir una Cuba con derechos, garantías y dignidad. Esta entrevista fue realizada dentro del marco del proyecto Memoria de Nuestros Vecinos Cubanos, en Madrid, 2025.